Tu regreso
Soy isla de puertos devastados y noráis oxidados. No hay refugio para tu barco en mis calas ahora tranquilas. No fuí tu Penélope. No hay amante pródigo, ni abrazo reconfortante, no hay reencuentro, la herida abierta, no hay deseo.
Hay pena, eso sí, como una antigua melancolía.

7 saludos:
El camino del desencuentro es implacable.
Beso, niña, te extrañaba!
Alex! incombustible y fiel.
Es todo tan triste!
Gracias por seguir ahí.
Qué lástima, qué triste!
Besote
las penas envejecen tambien, deje que se diluyan, y tranquila
poesía lo suyo
Hola!!! Acabo de abrir otro blog, en donde cuento como intento acabar con mi miserable vida de soltera. Me encanta tu blog. Cuando puedas, por favor, date una vuelta!
ciegaacitas.wordpress.com
uauu qué buen texto, muy intenso, con la intensidad del desencuentro.
beso.
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